CAPITULO 4 | El despertar del sionismo: del sueño al movimiento político

"Si lo queréis, no será un sueño.” — Theodor Herzl (1896)


A finales del siglo XIX, en un continente europeo que se consideraba el centro de la civilización y el progreso, los judíos seguían cargando una sombra que los perseguía desde la Edad Media: el antisemitismo. Aunque la Ilustración había prometido libertad e igualdad, esas ideas rara vez se cumplían en la práctica. En muchos lugares, los judíos continuaban siendo marginados de la vida política, económica y social.

Fue en ese clima de contradicción, entre la promesa de modernidad y la persistencia del prejuicio, donde comenzó a germinar una idea que transformaría el destino del pueblo judío: el retorno a una tierra propia. Ya no se trataba solo de un anhelo espiritual o mesiánico, sino de una respuesta política ante siglos de persecución y exilio.

En ciudades como Viena, París y Berlín, los periódicos discutían el llamado “problema judío” como si fuera una cuestión de Estado, una ecuación social por resolver. Pero para los intelectuales judíos de la época, aquella ecuación no tenía solución dentro de Europa. De esa desesperanza nació el sionismo: una propuesta moderna, pero también profundamente enraizada en la memoria histórica y la fe de un pueblo que había aprendido a sobrevivir en la diáspora.

Nota: Caso Dreyfus, 1894
Fuente: El Pais, 2019

Fue precisamente en ese contexto que un periodista húngaro llamado Theodor Herzl comprendió que la asimilación ya no era una opción. Cubriendo el juicio del capitán Alfred Dreyfus en París, Herzl vio cómo una multitud francesa, educada y republicana, gritaba: “¡Muerte a los judíos!”. Aquello fue el punto de quiebre: el momento en que el sueño mesiánico del retorno a Sion se convirtió en un proyecto político moderno.

El sionismo nació, entonces, como una respuesta moderna a una herida antigua. Su punto de partida suele situarse en Europa Central, donde intelectuales judíos comenzaron a cuestionar la posibilidad de integración real en sociedades que seguían viéndolos como extranjeros. En su libro Der Judenstaat (El Estado Judío, 1896), Herzl sostuvo que “la cuestión judía no es social ni religiosa, sino nacional, y para resolverla debemos tener un Estado propio.” (Herzl, 1896). Su visión no se limitaba a un refugio espiritual, sino a la construcción política de una nación moderna y soberana.

El movimiento sionista fue moldeado tanto por la esperanza como por la desesperación. En Europa del Este, los pogroms en el Imperio ruso (1881-1906) demostraron la fragilidad de las comunidades judías. Miles fueron asesinados o desplazados, mientras sus propiedades eran saqueadas con la complicidad de las autoridades. En Europa Central, los discursos raciales ganaban fuerza: se hablaba del “problema judío” como una cuestión biológica, no social. Ante esa realidad, la idea de Herzl, considerada utópica por algunos, comenzó a verse como una necesidad.

Nota: Delegados del Primer Congreso Sionista en Brasilea, 1897
Fuente: Historia National Geographic, 2023

En 1897, en la ciudad suiza de Basilea, se celebró el Primer Congreso Sionista. Allí, delegados de distintos países aprobaron el llamado “Programa de Basilea”, cuyo objetivo central era “establecer un hogar para el pueblo judío en Palestina, garantizado por el derecho público.” En palabras del propio Herzl:

“En Basilea fundé el Estado judío. Si lo dijera hoy en voz alta, provocaría risas, pero en cinco años, quizás en cincuenta, todos lo verán.” (Herzl, Diario, 1897). 

Lo cierto es que su predicción se cumplió casi al pie de la letra.

El proyecto sionista no nació en el vacío. Coincidió con una época en la que los nacionalismos europeos se expandían y las potencias imperiales buscaban nuevas formas de influencia. El regreso a “Eretz Israel”, la Tierra de Israel, se alimentaba de símbolos bíblicos, pero también de estrategias diplomáticas y migratorias concretas. Los primeros colonos judíos (las Aliyot) comenzaron a llegar a Palestina, entonces bajo control del Imperio otomano, para establecer comunidades agrícolas autosuficientes. Estas primeras olas de inmigración no estuvieron exentas de tensiones con la población árabe local, que percibía el proceso como una amenaza a su propia identidad y soberanía.

Durante las primeras décadas del siglo XX, el sionismo se diversifica. Algunos líderes, como Ahad Ha’am, defendían un enfoque cultural y espiritual, más que político, temiendo que el Estado sin una base ética y humanista se convirtiera en una copia del nacionalismo excluyente europeo. Otros, como David Ben-Gurión, abogaban por una organización militar y política sólida que garantizara la supervivencia frente a los conflictos venideros. Pese a las diferencias, todos compartían un mismo anhelo: revertir el exilio.

La fuerza del movimiento no radicaba únicamente en la política, sino en la memoria. Cada expulsión, cada pogrom, cada oración recitada en tierras lejanas se convirtió en una pieza del rompecabezas nacional.



La Primera Guerra Mundial y la Declaración Balfour de 1917, en la que el gobierno británico expresó su apoyo a “la creación de un hogar nacional para el pueblo judío en Palestina”, marcaron un punto de inflexión.

Sin embargo, el sueño sionista también sembró los dilemas que definirían el futuro del Medio Oriente. La promesa británica no mencionaba a los habitantes árabes de Palestina, que constituían la mayoría de la población. Este silencio, intencionado o no, fue el origen de una fractura que se profundizaría con el paso del tiempo. Las tensiones aumentaron entre quienes veían el retorno judío como una redención y quienes lo vivían como una invasión.

A pesar de las adversidades, el movimiento continuó creciendo, impulsado por el trauma del Holocausto y la necesidad de un refugio seguro. Pero ya desde sus inicios, el sionismo no fue un bloque uniforme. Fue una idea múltiple: religiosa para unos, política para otros, humanitaria para muchos. En su raíz estaba la búsqueda de un hogar, no solo físico, sino moral, donde el pueblo judío pudiera vivir sin miedo.

El despertar del sionismo fue, en definitiva, el despertar de una conciencia nacional. Pero también el inicio de un nuevo capítulo en la historia del conflicto. Una historia donde el sueño del retorno convivió con la realidad de un territorio compartido, donde la memoria del exilio se transformó en política de Estado, y donde las promesas del pasado siguen resonando en los debates del presente.

Del exilio al poder, del sueño a la acción. Pero también del idealismo a la contradicción: porque en el mismo gesto que buscaba redención, se gestaba un nuevo conflicto.

Y esa tensión, entre memoria, identidad y poder, es la que aún resuena hoy en el eco del desierto y en los muros de Jerusalén.

Nos vemos en el siguiente capítulo,

Atte.
Los Cronistas del Exilio.



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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

El Pais. (2019). Caso “Dreyfus” no se acaba nunca. https://elpais.com/elpais/2019/12/12/opinion/1576170799_195941.html

Historia National Geographic. (2023). Theodor Herzl y el sueño del Estado judío. https://historia.nationalgeographic.com.es/a/theodor-herzl-sueno-estado-judio_18022

Herzl, T. (1896). Der Judenstaat [The Jewish State]. Leipzig: M. Breitenstein. https://www.raptisrarebooks.com/product/jewish-state-theodor-herzl-first-edition-rare-book-1896-copy/?srsltid=AfmBOopRGGsAJBTQ03BiGce1A-BFU0Re-hGl1QwbpO8XwwzcIPnmeDwJ

Herzl, T. (1897). The Diaries of Theodor Herzl. New York: Herzl Press. https://ia903407.us.archive.org/2/items/the-complete-diaries-of-theodor-herzl/The%20Complete%20Diaries%20of%20Theodor%20Herzl.pdf

Internet Archive. (2007). Zionism. In Encyclopaedia Judaica (2nd ed., Vol. 21). https://dn720004.ca.archive.org/0/items/encyclopaedia-judaica-v.-09-her-int/Encyclopaedia%20Judaica%2C%20v.%2002%20%28Alr-Az%29_2.pdf

Laqueur, W. (1972). A History of Zionism: From the French Revolution to the Establishment of the State of Israel. Schocken Books. https://www.rahs-open-lid.com/wp-content/uploads/2024/01/Laqueur-Walter-A-History-of-Zionism_-From-the-French-Revolution-to-the-Establishment-of-the-State-of-Israel-MJF-Books-1996.pdf

Marxist Internet Archive. (1917). Declaración de Balfour https://www.marxists.org/espanol/tematica/palestina/documentos/externos/balfour1917.htm

Penslar, D. (2020). Zionism: An Emotional State. https://www.quest-cdecjournal.it/zionism-an-emotional-state/

Shindler, C. (2010). A History of Modern Israel. https://www.rahs-open-lid.com/wp-content/uploads/2024/01/Shindler-Colin-A-History-of-Modern-Israel-Cambridge-University-Press-2013.pdfSmith, C. D. (2017). Palestine and the Arab-Israeli Conflict: A History with Documents (9th ed.). Bedford/St. Martin’s.

Vital, D. (1999). Zionism: The Formative Years. https://archive.org/details/zionismformative0000vita/page/n6/mode/1up

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